ThinkoHealth2020-11-21Cursos Enfermedades respiratorias

Formación en contaminación, la asignatura pendiente de neumología

La incidencia de enfermedades respiratorias crónicas como asma o EPOC no para de crecer en todo el mundo y se debe, en gran parte, a los altos niveles de contaminación a los que estamos expuestos. Una mala calidad del aire no sólo hace que más personas enfermen, sino que también impacta en la evolución de la patología.

La contaminación se convierte, así, en un problema de salud de primer orden en nuestro país, ya que se estima que en torno al 95% de la población respira aire contaminado y, como consecuencia, se producen cada año aproximadamente 10.000 fallecimientos.

Para Isabel Urrutia, del Servicio de Neumología del Hospital Galdakao-Usansolo (Bizcaia) y miembro del comité científico del "Curso Experto Universitario en Contaminación y Enfermedades Respiratorias" de ThinkoHealth, es "clave" que los neumólogos profundicen en este binomio contaminación-enfermedad respiratoria, para que luego puedan enseñar a los pacientes qué contaminantes les afectan y con qué herramientas cuentan para evitar esa exposición tan perjudicial para su salud. 

EDUCAR AL PACIENTE EN CONTAMINACIÓN

Quienes ya han sido diagnosticados con una enfermedad como la EPOC, deberían tener en cuenta antes de salir a la calle cuáles son los niveles de contaminación del aire, ya que se sabe que durante los picos de contaminación se atienden un mayor número de urgencias relacionadas con estas enfermedades y hay un incremento también de las hospitalizaciones.

Para ello, un neumólogo debería haberles educado sobre qué tipo de partículas empeoran los síntomas, y podría también “recetar” páginas web o aplicaciones en las que puedan consultar dicha información.

Así, estos pacientes dispondrían de la información necesaria para valorar si, por ejemplo, es preferible que en un momento dado hagan deporte en un interior en lugar de al aire libre.

EMPODERAR PARA REDUCIR EL IMPACTO DE LA EPOC EN EL SNS

El empoderamiento de los pacientes es por tanto clave para ayudarles a evitar la exposición a aire contaminado para un buen control de la enfermedad. Y de este modo, se podría también reducir los recursos que se utilizan para hacer frente a día de hoy a las patologías respiratorias crónicas, porque si los pacientes no ven agravados sus síntomas, necesitarán menos medicación, menos consultas a Atención Primaria y Servicios de Urgencias y menos ingresos.

Según el informe de la European Public Health Alliance (EPHA),la contaminación del aire cuesta a cada español de media 926 euros al año, una cuantía que incluye aspectos como la muerte prematura, el tratamiento médico, las jornadas laborales perdidas y otros costes sanitarios provocados por los tres contaminantes del aire que causan la mayoría de las enfermedades.

Las partículas en suspensión (PM) representan el 82’5% del gasto total, le sigue el dióxido de nitrógeno (NO₂), responsable del 15% y el ozono (O3), causante del 2,5% por combustión.

EL PAPEL DEL MÉDICO EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Los médicos, y en especial los neumólogos, tienen un papel esencial en la lucha contra el cambio climático. “El neumólogo tiene que hacer ahora como hizo en su día con el tabaco” cuenta la dra. Urrutia, quien cree que los políticos deberían echar mano de los sanitarios para concienciar a la población sobre el impacto que tiene la contaminación en su salud.

“La sociedad tiene que saber, por ejemplo, que una embarazada que respira aire contaminado se expone a un parto prematuro o que los niños que crecen en ciudades con altos niveles de contaminación tendrán una menor capacidad pulmonar”, insiste Urrutia.

Pero para tomar este papel activo en labores de concienciación los facultativos tienen que estar también bien formados y, por este motivo, nace el “Curso Experto Universitario en Contaminación y Enfermedades Respiratorias” de ThinkoHealth, el primer curso en España que relaciona contaminación con enfermedad respiratoria y que, dado el éxito, contará con una segunda edición.